COMO AYUNAR EFECTIVAMENTE

26.09.2011 14:46

 

¿QUE ES EL AYUNO?

El ayuno es la abstinencia  voluntaria de alimentos, con el propósito de buscar la presencia de Dios y la comunión con El.

¿QUE NO ES EL AYUNO?

El ayuno no es dejar de comer para perder peso; tampoco es dejar de comer para hacer nuestra propia voluntad ni para buscar satisfacer nuestros gustos, no es para ser vistos por los hombres, ni dejar de comer sin orar ni buscar de Dios.

¿Por qué, dicen, ayunamos, y no hiciste caso; humillamos nuestras almas, y no te distes por etendido? He aquí que en el día de vuestro ayuno buscáis vuestro propio gusto, y oprimís a todos vuestros trabajadores” Isaías 58.3

¿QUIENES DEBEN AYUNAR?

Toda la iglesia y las familias deben ayunar, pues no hay nadie que pueda vivir bien sin la guía de Dios en su espíritu.

“tocad trompeta en Sion, proclamad ayuno, convocad asamblea. Reunid al pueblo, santificad la reunión, juntad a los ancianos, congregad a los niños y a los que maman, salga de su cámara el novio, y de su tálamo la novia. Entre la entrada y el altar lloren los sacerdotes ministros de Jehová, y digan: Perdona, oh Jehová a tu pueblo, y no entregues al oprobio tu heredad, para que las naciones se enseñoreen de ella. ¿Por qué han de decir entre los pueblos: donde está tu Dios? Joel 2.15-17

¿Cuáles SON LOS DIFERENTES TIPOS DE AYUNO QUE PODEMOS PRACTICAR?

Ayuno parcial: puede ser parcial en tiempo o comida. En otras palabras se puede ayunar una comida al día o también comer las tres comidas, pero dejar de comer o sacrificar aquellas que más te gustan, por ejemplo. Dulces, carbohidratos y carnes y comer todo lo demás. Este tipo de ayuno es como el que hizo Daniel

Ayuno total: es la abstinencia completa de alimentos durante un lapso de tiempo determinado (superior de 24 horas). Este, también, se puede hacer de dos formas: no comer ningún tipo de alimento, pero consumiendo agua, o sin alimentos y sin líquidos. Pero este último no es muy recomendable hacerlo, porque el cuerpo humano está compuesto por un 80% de agua, y la abstinencia prolongada de la misma, puede generar una descomposición seria. Solo es recomendable si el Espíritu Santo le guía a hacerlo.

¿Cuándo DEBEMOS AYUNAR?

En todo tiempo, el ayuno debe ser un estilo de vida. Jesús uso la palabra “cuando”, la cual da por sentado que debemos ayuna.

Cuando ayunéis, no seáis austeros, como los hipócritas; porque ellos demundaban sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. Mateo 6:16

¿Qué SE DEBE HACER Y QUE NO SE DEBE HACER A LA HORA DE AYUNAR?

No se debe ayunar con el propósito incorrecto

No se debe ayunar para ser visto por los hombres

Durante el tiempo de ayuno, se debe orar, estudiar la Escritura, meditar acerca de la propia vida y apartarse con el Señor a solas.

Debemos partir el pan con el hambriento y ayudar al pobre.

Se debe remover todo obstáculo que impida esa brusquedad y ese tiempo con Dios. Por ejemplo: teléfono, televisor, invitaciones, vida social. Evite oír problemas que le distraigan de su objetivo.

Es necesario preparar el cuerpo antes y después del ayuno. Es decir, cuando se acerque el tiempo del ayuno, lo mejor es comer menos.

Después de ayuno, no se deben ingerir alimentos fuertes o que puedan caer pesados al estómago.

No es bueno detener el ayuno por los síntomas o dolores físicos que surgen.

No debemos tener miedo a morir por no comer.

¿Cómo SOMETO MI CUERPO PARA AYUNAR Y BUSCAR A DIOS?

Tomando la decisión de hacerlo y presentando, en oración, su cuerpo en sacrificio vivo.

“no os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cual sea la buena voluntad de Dios agradable y perfecta. Romanos 12.2 

 

REPITA LAS SIGUIENTES PALABRAS:

  • A partir de hoy, yo decido ayunar por el motivo correcto: buscar el rostro de Dios
  • Yo decido ayunar continuamente cono estilo de vida
  • Yo tomo la decisión de presentar mi cuerpo delante de Dios como sacrificio vivo, por medio del ayuno y la oración
  • Le pido al Espíritu Santo que me dé la gracia y el favor de ayunar

 

¿CUALES SON LOS BENEFICIOS ESPIRITUALES Y RECOMPENSAS QUE DIOS PROMETE CUANDO AYUNAMOS?

  1. El ayuno rompe el espíritu de demora
  2. El ayuno remueve toda montaña que se levanta en el camino: la montaña es una figura que representa los obstáculos que encontramos en la vida y en el camino a nuestro destino en Cristo. La montaña viene en contra de aquellos individuos que han ganado una reputación en los Cielos; Una vez que usted comienza a extender el reino de Dios por la fuerza y se convierte en una amenaza para el diablo, este decide levantarse en contra de usted. Lo vencemos por medio de la fe, con ayuno y oración
  3. El ayuno rompe las ataduras demoniacas: hay ciertas ataduras en el pueblo de Dios que solamente pueden ser rotas con ayuno: ataduras mentales, miedo, depresión, ataduras sexuales, ataduras de juegos al azar, ataduras a vicios, incredulidad, idolatría, etc
  4. El ayuno prepara el clima para que el Espíritu nos guie y nos hable: el ayuno nos hace más sensibles a la voz de Dios. Podemos oír con mayor claridad y certeza cuando Él nos habla.
  5. El ayuno desata poder para vencer las tentaciones
  6. El ayuno desata poder para cuando vamos a la guerra
  7. E ayuno es importante para ordenar liderazgo en la iglesia

Cada vez que ayunamos, algo sucede en el mundo espiritual y es trasladado al mundo natural: el ayuno:

  • Rompe el poder del espíritu de demora
  • Remueve toda montaña o principado que se levante en nuestro camino
  • Rompe las ataduras de maldad
  • Prepara la atmosfera para que el Espíritu Santo nos hable
  • Prepara poder para vencer las tentaciones
  • Desata poder para prepararnos para la guerra
  • Desata impartición para ordenar liderazgo al ministerio
  • Desarrolla mayor sensibilidad a la voz de Dios
  • Provoca mayor sensibilidad a la necesidad del pueblo
  • Hace que los milagros y las sanidades ocurran en mayor cantidad e instantáneamente
  • Nos da mayor autoridad sobre demonios
  • Ayuda a recibir un aumento en el nivel de revelación de la Palabra